
Muchos vecinos comparan sus presupuestos con precios que ven en webs nacionales pensadas para la Península, pero esa lectura cambia al mirar la realidad de Canarias. Aquí no llega el gas por tubería y el impuesto es distinto: las facturas llevan IGIC, no el IVA peninsular. Además, el desplazamiento entre islas influye en la oferta final.
En la costa, donde casi nadie calienta la casa, lo importante es el agua de la ducha; allí un termo aerotérmico rinde muy bien porque el aire está templado todo el año. En las medianías o el norte húmedo, con semanas de frío y moho, conviene valorar sistemas aire-agua con calefacción. El terreno volcánico y el salitre también condicionan qué equipo pedir.
El IGIC en el presupuesto de aerotermia: base e impuesto por separado
En Canarias las facturas llevan IGIC, no el impuesto peninsular sobre el consumo. El tipo lo marca la normativa canaria vigente, así que no sirve de nada mirar los números de una web nacional y asumir que son iguales aquí. Lo importante al pedir presupuestos a los instaladores es exigir que te desglosen la base imponible y el impuesto en líneas distintas. Si solo ves el total final, es imposible saber qué parte del coste corresponde al equipo y a la mano de obra, y qué parte se va en tributos.
Cuando comparas ofertas de varias empresas para tu casa en Tenerife, La Palma, La Gomera o El Hierro, ese detalle te permite detectar si alguien está inflando un concepto u otro. Además, al ver la base por separado, puedes calcular mejor cómo afecta a tu bolsillo cualquier cambio futuro en la legislación fiscal local. No aceptes cifras redondas sin explicación: pide siempre la separación clara entre lo que cuesta instalar la aerotermia y lo que paga el Estado autonómico.
Cuánto cuesta instalar aerotermia en un piso de 100 m² en las islas
El coste depende de lo que necesite el piso. En la costa, donde apenas se enciende la calefacción y lo que importa es el agua caliente para la ducha, basta con un termo aerotérmico; este equipo cuesta bastante menos que una instalación completa. En las medianías o en el norte, con semanas de frío húmedo y moho en las paredes, hace falta un sistema aire-agua que dé servicio también a los radiadores o al suelo radiante. La horquilla nacional de 7.000 a 22.000 euros corresponde a estos sistemas completos, pero es solo orientativa: el precio real sale después de que un instalador visite la vivienda.
Aquí no hay gas natural por tubería, así que mucha gente sustituye su calentador de butano o su termo eléctrico antiguo. Si tienes placas solares en la azotea, puedes programar el equipo para que funcione con sol. Pide siempre que el presupuesto detalle base e IGIC por separado. Además, pregunta si tu caso encaja en alguna ficha de certificados de ahorro energético, ya que parte del valor puede llegar como descuento. Compara ofertas entre empresas que trabajen en tu isla y contrata directamente con la que te convenga.
Certificados de ahorro energético al cambiar a aerotermia
El Certificado de Ahorro Energético (CAE) es una ayuda que no se tramita como una subvención tradicional. El funcionamiento es sencillo: el ahorro estimado de tu nueva instalación se calcula siguiendo una ficha oficial, se certifica y finalmente se vende a una compañía energética que tiene la obligación legal de acreditar ese ahorro. Una parte del dinero que ingresa esa empresa llega al bolsillo del propietario, ya sea como un descuento directo en la factura o mediante un pago posterior.
Aquí entra en juego la labor de quien instala. Dado que la web es solo un comparador, debes preguntar a las empresas instaladoras con las que contactes si su propuesta para tu vivienda encaja en alguna de las fichas técnicas admitidas. No todas las actuaciones son válidas para este mecanismo, por lo que conviene asegurarse antes de firmar. Si la respuesta es afirmativa, ellos se encargarán de la documentación necesaria para que el ahorro generado tenga valor económico real.
Deducción en el IRPF por eficiencia y certificado energético
Para que Hacienda acepte la deducción del IRPF por mejora de eficiencia energética, el mecanismo exige dos pasos obligatorios con papel oficial. Antes de tocar nada en la vivienda, necesitas un certificado energético que refleje la situación actual. Es un trámite técnico que realiza un profesional habilitado y que sirve de línea base. Sin ese documento previo, no hay forma de justificar después ante la Administración que has mejorado el consumo real de tu casa.
Una vez terminada la instalación de aerotermia, toca repetir el proceso para obtener el nuevo certificado. La diferencia entre ambos documentos es lo que demuestra el salto cualitativo en eficiencia. Ten en cuenta que en nuestras islas occidentales, donde el clima varía mucho según la altitud, el cálculo debe ser preciso para que la normativa lo dé por válido. La empresa instaladora que elijas tras comparar presupuestos se encarga de toda esta documentación y tramitación. No tienes que perseguir papeles ni buscar técnicos aparte; ellos gestionan el antes y el después para que puedas aplicar la deducción sin sustos si la ley está vigente cuando contratas.
Convocatorias autonómicas para renovables térmicas: qué vigilar
Las administraciones autonómicas sacan de vez en cuando convocatorias propias para ayudas a las renovables térmicas, y ojo, porque los requisitos cambian según la comunidad. Antes de lanzarte, conviene revisar bien las bases. Una duda habitual es si puedes empezar la obra antes de solicitarla. En muchas ocasiones, no: hay que esperar a la resolución favorable o al menos haber presentado la solicitud con una fecha concreta de inicio posterior. Si te adelantas, pierdes el derecho a la subvención.
También fíjate en quién tramita el expediente y qué papeles exigen. No siempre vale cualquier factura; a veces requieren certificados específicos o informes técnicos previos. Aquí entra en juego el papel del instalador. Como TERMAVIA Tenerife es un comparador, tú pides presupuestos y eliges empresa, pero es esa compañía contratada quien gestiona la documentación y se encarga de la tramitación. Pregunta directamente a los instaladores de tu isla (Tenerife, La Palma, La Gomera o El Hierro) si están familiarizados con los últimos cambios normativos locales y si tienen experiencia presentando expedientes ante la consejería correspondiente.
Partidas que faltan en un presupuesto de aerotermia barato
Las ofertas más ajustadas suelen dejar fuera conceptos que aquí no son opcionales. Retirar el calentador de butano o el termo eléctrico antiguo cuesta dinero, y adaptar la línea eléctrica a veces obliga a cambiar la potencia contratada. Si instalas en una azotea comunitaria de Santa Cruz o La Laguna, necesitas permiso vecinal antes de empezar. El desagüe de condensados es otro punto crítico: en un piso con lavadero ventilado puede ser sencillo, pero en una vivienda aislada en El Hierro requiere canalización propia. Además, la documentación técnica oficial la gestiona la empresa instaladora habilitada que contrates; si falta este trámite, te quedas sin garantías ni ayudas.
En las islas occidentales hay gastos que no aparecen en presupuestos peninsulares. Mover equipos entre Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro implica transporte marítimo y desplazamiento del personal, algo que encarece la mano de obra. En la costa, desde Arona hasta Tazacorte, el salitre corroe los intercambiadores; conviene pedir tratamiento anticorrosión o ubicar la unidad exterior protegida, lo cual añade coste al equipo base. Una oferta muy barata suele asumir condiciones ideales que no existen en nuestra realidad volcánica y climática. Compara siempre qué incluye cada partida: retirar el viejo aparato, el seguro de transportes y esa protección extra frente al mar son detalles que evitan sorpresas tras la instalación.